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A continuación os vamos a dar unos consejos básicos que se deberían seguir cuando elegimos una pala de pádel nueva.

1. Probar la pala

Si hay algo fundamental a la hora de elegir la pala correcta, es probarlas antes de decantarnos por una. Por mucho que te recomienden una u otra, si no la pruebas antes de comprarla corres el riesgo de que no sea lo que esperabas. Para otros puede ser de lo mejor, pero cada persona es un mundo y lo que a unos les va bien, no tiene porqué irte bien a ti.

2. El precio de la pala

Cada uno tiene un presupuesto destinado a comprarse una pala y normalmente se puede encontrar la pala ideal para cada persona dentro de esos límites. No hace falta comprarse la pala más cara. Una pala barata no significa que sea mala, ni que sea peor que otra que vale 200 euros más. Hay palas a precios muy bajos que son muy buenas, aunque a veces da la impresión de que si es barata es por que tiene algún problema y, nada más lejos de la realidad.

3. Novatos en el pádel

Para los que empiezan en el mundo del pádel, lo mejor es decantarse por una pala barata para “romper mano”. Buscar una pala redonda con buen control, de no mucho peso para que sea manejable y de tacto medio para que ni tenga excesiva salida de bola, ni demasiado poca. Más adelante, cuando se vaya subiendo de nivel, se puede buscar al go más de potencia. Para ello lo ideal sería elegir una pala en forma de lágrima, con el balance un poco más alto para que ayude a la hora de “pegar” a la bola.

4. El peso de la pala

Otro aspecto muy a tener en cuenta es el peso de la pala. Cuando vayamos a comprar una pala hay que fijarse  en esto si luego no queremos tener problemas por que nos cueste mover la pala. Esto sobre todo afecta a las palas con el balance alto, ya que cuestan más de mover y es recomendable elegirlas en un peso más bajo de lo normal. También hay que tener en cuenta si a la pala le vamos a añadir un protector por ejemplo, ya que estamos añadiéndole peso, por lo que lo ideal sería elegirla con menos peso de inicio.

pala de pádel

5. Pala para después de una lesión

Si hemos sufrido lesiones en el codo o en el hombro, como por ejemplo la dichosa epicondilitis, lo ideal es que cuando estemos recuperados y volvamos a las pistas de pádel, lo hagamos con palas cuya goma sea blanda. O bien algo del estilo de Eva Soft, o directamente optar por gomas como el polietileno, que van realmente bien para las molestias en el codo y ayudan a no recaer en ese tipo de lesiones.

6. Palas para diferentes estaciones

El comportamiento de las palas no es igual todo el año. En invierno suelen endurecerse, mientras que en verano, por contra, se notan mucho más blandas. Si en invierno jugamos con una pala que de por sí ya es dura, muchas veces tendremos la sensación de que estamos jugando con un tablón, mientras que si e verano jugamos con una pala blanda, la sensación es totalmente la contraria. Es por eso, que hay gente que opta por llevar dos palas en su paletero, más allá de por que se le pueda romper una. Una pala más dura para jugar en verano, y otra más blanda para jugar con ella en la época de invierno.

7. Pala según características

Un error que suele cometer mucha gente es buscar directamente una pala de potencia pese a que no encaje con su juego. A la hora de elegir una pala, lo ideal es buscar aquella que encaje con las características de juego y no buscar una pala que le “solucione” sus puntos débiles. Si tu juego se basa en la defensa, en globos y bandejas por ejemplo, no busques una pala de potencia ya que aunque consigas mejorar tus remates, esa pala quizás te haga empeorar tu juego defensivo. Se puede buscar una pala que te dé un plus de potencia sin perder todo aquello que tan bien te va. Elige la pala con la que más cómodo te encuentres y explote, tus puntos fuertes y tus puntos débiles entrénalos.

 

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