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Últimamente, cada vez que voy a jugar un partido de pádel parece que sea la final de un Mundial. Me da la sensación como de que hemos perdido la esencia del juego a nivel amateur que, al fin y al cabo, no es otra cosa que disfrutar en el pádel.

En mi caso, hace años empecé jugar en ligas. Empiezas a coger nivel, quieres seguir progresando y acabas por apuntarte a ligas y torneos con el fin de competir e ir cogiendo experiencia.

El caso es que mejoré bastante, sí, me acabé bastante quemado. Habían demasiadas cosas que no me gustaban. La primera, evidentemente la nevera. Raro era el partido donde los rivales no la hicieran.

Dices, “bueno, es una liga”, ya sabes que puede pasar pero no era lo peor. Lo peor eran las actitudes de algunos rivales para los que todo vale para ganar.

Si me dices que eres un jugador profesional y te estás jugando tu futuro vale, pero estamos hablando de una liga donde al primero le dan una copa del todo a cien.

Te hacen la nevera, te roban bolas, todo son quejas y malos modos… Va bien si te quieres curtir y mejorar en tu juego, pero disfrutar no.

Al menos yo no disfrutaba porque quieras que no, uno también es competitivo y quiere ganar pero no a cualquier precio. Nunca haría una nevera ni me pasaría todo el partido provocando al rival para desconcentrarlo.

Evidentemente no siempre pasa esto. Había rivales con los que además de llevarte bien disfrutabas jugando con ellos, pero conforme subías de nivel iba siendo menos frecuente.

Demasiada competitividad para mi, que quería mejorar pero no quería ir a la guerra en cada partido.

Así que le dije adiós a ligas y torneos y empecé a jugar sólo partidos amistosos. De esto ya hace unos años, y la verdad es que al principio muy bien pero conforme ha ido pasando el tiempo era todo como un gran “déjà vu”.

¿La nevera en amistosos? Sí, te empiezas a encontrar gente que hace la nevera en amistosos, que no tiene ningún pudor en robarte bolas y que a veces parece que se han dejado la educación en casa.

Da la sensación que se haya perdido la esencia de este deporte. Hoy en día hasta en un amistoso se antepone el ganar al divertirse. ¿En serio prefieres ganar como sea a divertirte en un partido?

Evidentemente que a todos nos gusta ganar pero, si a mi me dan a elegir entre jugar un partido en el que me lo voy a pasar bien porque está muy igualado pero voy a perder, y jugar un partido asqueroso pero gano seguro, tengo claro que me quedo con la primera opción.

Lo sé, me he enrollado mucho, y más que podría, en el preámbulo, pero es importante dejar claro que este no es el típico artículo de rajar para desahogarse, sino para recalcar la importancia de divertirse en el pádel y el error de caer en esa “hipercompetitividad” en la que ha caído el pádel amateur hasta en los amistosos.

Foto de World Padel Tour - Disfrutar en el pádel

Por eso hoy quería remarcar los aspectos fundamentales para disfrutar en el pádel amateur porque, al fin y al cabo, de lo que se trata es de disfrutar. Si hay un aspecto clave es el de divertirse en la pista de pádel.

Aspectos fundamentales para disfrutar en el pádel amateur

Tener una actitud positiva

Si te quieres divertir no puedes entrar a la pista de pádel ya derrotado y con una actitud negativa.

Aunque haya días en los que cueste, sé positivo y ve a por el partido hasta el final.

Apuntarse a partidos nivelados

Si quieres disfrutar de un buen partido debes ser consciente de tu nivel para poder jugar con gente de un nivel similar. En un partido desnivelado poca gente se va a divertir, en ocasiones ni el que gana lo hace.

No pienses sólo en ganar

Ve punto a punto, sin frustrarte porque no te salgan las cosas como querías. No te metas una presión innecesaria encima, eso sólo hará que te pongas nervioso.

En un partido de pádel, además de ganar puedes aprender y disfrutar a la vez. Trabaja en pista con tu compañero, aprende del juego de tus rivales, aprende a controlar el ritmo del partido y, si al final también ganas, pues la fiesta será completa.

Aprende de los errores

No te castigues cada vez que cometas un error. Aprende de tus errores para que no suceda la próxima vez pero sin quedarte anclado en ellos.

Juega limpio

Ya sabes aquello de “no hagas lo que no te gustaría que te hicieran a ti“. Que el punto suba a tu marcador porque lo has ganado justamente y no porque se lo hayas “robado” a tus rivales.

Respeta a tus compañeros

Cuando hablo de compañeros, hablo tanto de tu pareja como de los rivales. Además de lo que decíamos de juego limpio, hay que intentar llevarse bien con los demás. Trata de divertirte sin amargarle el partido al resto.

No bajes los brazos

Por muy mal que vayan las cosas, no te rindas. Ya sé que es fácil de decir, pero de todas las situaciones se puede aprender. Hasta que el partido no ha acabado, cualquier cosa puede pasar.

Antes de entrar en pista pregúntate “¿para qué juego a pádel?”. En función de lo que te respondas piensa si tu actitud en la pista es la ideal o no.

Yo desde luego lo tengo claro, voy a jugar a pádel porque me gusta y quiero desconectar y divertirme un rato. El resultado de un partido amistoso, para mi, es lo de menos.

Hoy posiblemente me acuerde del resultado pero, ¿la semana que viene?, seguro que no.

*Foto de World Padel Tour

1 Comentario

  1. Yo antes que ganar quiero jugar relajada, sin presión. Juego el triple de bien en pachangas que en los pocos torneos que hago. Me puede la presión y disfruto menos pero por otro lado quiero aprender a controlarlo. Y sobretodo buen rollo siempre please😉

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