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En el pádel la linea entre el éxito y el fracaso es muy delgada. Por mucho que progreses en tu juego, por muy bien que hagas las cosas, por mucho que trabajes nada te garantiza que vayas a triunfar.

Nada de lo que leas a continuación va a hacer que pases de ser un inútil en la pista de pádel a ser profesional. Digamos que es una lista de cosas que debes ir haciendo para poder progresar en el mundo del pádel. Pasos firmes pero seguros, ya que no hay ninguna fórmula que te haga ser un pro sin currártelo mucho.

Claves del éxito en el pádel

Conoce tu nivel

Uno de los principales problemas que nos encontramos es el de no ser conscientes de nuestras carencias en el juego. Progresamos en nuestro nivel, sí, pero, en muchas ocasiones, nos creemos mejor de lo que somos y, cuando perdemos, recurrimos a las típicas excusas: la pista no estaba en buenas condiciones, los focos me deslumbraban, las pelotas no botan bien, mi compañero ha jugado mal….

Buscamos culpables en vez de analizar lo que nosotros hemos hecho mal. Cuando pierdes un punto, un juego, un partido… lo primero que debemos hacer es analizar nuestro juego para ver qué podíamos haber hecho diferente, dónde hemos cometido un error.

Si no somos conscientes de dónde fallamos, será imposible mejorar nuestro juego.

Aprende de tus errores

Al hilo del apartado anterior, iría muy ligado el aspecto del entrenamiento. Si solo buscamos divertirnos, con jugar unas pachangas con los amigos nos valen. Pero, si lo que buscamos es ir mejorando en nuestro juego, hace falta algo más que partidos.

Pero no solo se trata de entrenar la técnica ya que, llegados a un punto, no nos valdrá solo con eso para ganar. Cuando el nivel empieza a ser alto, es necesario trabajar a fondo el apartado táctico para afrontar con éxito las diferentes situaciones que se nos presenten durante un partido.

Es posible que no tengas tiempo para, además de jugar tus partidos, buscar un hueco para ir otro día a entrenar. Lo sé, no es fácil, pero siempre hay alternativas.

Al menos plantéate quedarte un rato después del partido con tu compañero practicando golpes para que te de indicaciones y te explique donde fallas, o grábate. A veces es complicado saber dónde fallas si no lo ves por ti mismo. Si te grabas, puedes analizar minuciosamente tus errores.

También puedes apuntarte junto con tu compañero partidos de menor nivel, así podrás poner en práctica lo que has aprendido y, de paso, usar diferentes tácticas para acoplarte mejor a tu compañero.

Es fundamental corregir esos tics o carencias que tenemos en nuestro juego. La mayoría empezamos sin tener ni idea y aprendemos solos, con lo que ello conlleva. Tenemos mucho margen de mejora pero, llegados a un punto, nos estancamos, y de ahí no logramos salir. Por eso es necesario entrenar, para poder corregir tics y errores en nuestro juego.

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La unión hace la fuerza

Porque el pádel es un deporte de pareja, es fundamental una buena compenetración con tu compañero. No solo cuenta el nivel que tengáis cada, si no que es necesario jugar como un bloque.

Es importante que ambos seáis de un nivel similar y mantengáis una comunicación fluida antes, durante y después del partido.

Además, lo ideal sería que os complementéis respecto a vuestro juego. Uno más agresivo, otro más defensivo, uno que vaya mejor en el fondo de la pista, otro en la red… para que, como pareja, tengáis un juego completo y equilibrado.

Elige la pala según tu juego

Otro apartado fundamental es el de la elección de material, principalmente la elección de la pala de pádel. No te confundas y busques una pala para un tipo de juego que te gustaría hacer, sino para el juego que se te da bien.

Solemos caer en el error de pensar que si, por ejemplo, cambiamos a una pala de potencia, de la noche a la mañana empezaré a sacar bolas de la pista como si nada.

Las palas, a día de hoy, aún no van solas. Una pala te va a dar un plus en ciertas facetas del juego, pero siempre en función de lo que tú le des.

Si, por ejemplo, tu técnica de remate es mala, ya puedes comprarte la pala de más potencia del mercado que haya, que no le vas a sacar partido.

Si tienes unas características de juego y, lo que buscas es una evolución hacia otras facetas, primero entrena para mejorar tu técnica hasta que notes que de verdad la pala con la que estás se te está quedando corta y necesitas otra que te de un salto de calidad.

Ahí sí, es el momento de buscar una pala que te de un plus de potencia, control, defensa… para ser un mejor jugador.

Foto de World Padel Tour - Madrid WOpen 2018

Mentalidad positiva

En muchas ocasiones, la diferencia entre perder y ganar es por una cuestión de mentalidad. No pienses en si vas a fallar la bola decisiva, piensa en ganar el punto. Si lo pierdes, ya te lamentarás después, pero nunca lo hagas antes, o jugarás ese punto condicionado. ¿A quién no le ha pasado ir a cerrar un partido y que se le agarrote el brazo? Estás haciendo un partido perfecto y la vas a cagar en el momento más importante. Ese miedo al fallo es el que realmente nos va a hacer fallar, y no que seamos peores o mejores.

Llegados a un nivel, la diferencia entre el rival y tú es muy pequeña, y suele ganar el que sea mentalmente más fuerte. En el pádel es tan importante el apartado técnico como el mental. Trabaja tu técnica y tu cabeza a partes iguales.

Disfrutar en la pista de pádel

Porque no todo es ganar. Si no disfrutas en la pista de pádel, acabarás jugando como si de una obligación se tratara, estarás desmotivado y no te saldrán las cosas.

Cuanto más lo disfrutes, más ganas tendrás de aprender y progresar. Por eso, si sientes que no te sientes cómodo jugando, tómate un pequeño descanso para desconectar del pádel y volver con las pilas cargadas.

*Fotos de World Padel Tour

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