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A todos nos ha pasado terminar un partido y preguntarse: “¿Cómo he podido perder este partido?“. Acaba el peloteo y no puedes evitar pensar que son rivales inferiores a ti y que el partido va a ser fácil.

Puede que luego sea un partido fácil, pero todo dependerá de cómo afrontes el partido. A priori no hay rival fácil y, como no estés al 100%, cualquiera te puede ganar.

¿Por qué perdemos contra rivales inferiores en pádel?

En principio, jugar contra gente de menos nivel que tú no debería representar ningún problema, tu pareja y tú sois mejores y en igualdad de condiciones deberíais ganar, pero hay factores que pueden hacer que se compliquen las cosas.

Y es que, en la pista no siempre salen las cosas como uno quiere, al igual que tu compañero y tú podéis ganar a alguien mejor que vosotros, ¿por qué no os iba a poder ganar una pareja peor?

Cuando juegas contra alguien peor que tú, tienes poco que ganar pero mucho que perder, se podría decir que son partidos trampa.

Si ganas, es lo que tenías que hacer, si pierdes… además del cabreo momentáneo, toca unos días de comerte la cabeza hasta que juegues el siguiente partido.

A veces es tan fácil como que simplemente no era tu día, da igual quién estuviera enfrente, palmabas fijo. Un mal día lo tiene cualquiera y no queda otra que levantarse y pensar en el siguiente partido.

Cada vez más sucede que cuando te enfrentas a alguien peor os caiga una nevera a tu compañero o a ti. Esto es así, aquí todo el mundo quiere ganar y algunos harán cualquier cosa por conseguirlo. En estos casos toca tener paciencia e intentar contrarrestar la nevera, un tema del que ya hablamos aquí.

Pero, sin duda, lo más común en este tipo de situaciones es que nos pase factura por infravalorar al rival. Comienza el partido y ves que son muy fallones, no tienen técnica y ya piensas: “Pfff vaya coñazo de partido va a ser”.

Te relajas y empiezas a hacer el tonto, fallas bolas que de normal no fallas, te juegas bolas que no vienen a cuento, estás muy parado y comienzas a quedarte frío, estás desmotivado…vamos, estás totalmente fuera del partido.

Por contra, tus rivales poco a poco han ido creyéndose que pueden ganar, están con ganas y van a muerte a por cada punto. Vale, no son muy buenos, pero en el deporte no sólo cuenta quién es mejor, hay que trabajar el partido para ganarlo.

Esta situación la he vivido más de una vez. En algunas de ellas, desde el inicio mi compañero se ha acercado  y me ha dicho: “Este partido lo ganamos fácil”.

Pero va avanzando el partido, se acerca el final del primer set y esto sigue igualado. Y claro, has estado jugando sin intensidad, paseándote  y ahora que te ves con el agua al cuello quieres apretar pero no es tan fácil entrar en el partido y acabas perdiendo el primer set.

En el segundo set… pues te aceleras porque quieres ganarlo sí o sí y empiezas a cometer muchos fallos, estás nervioso y es tu rival el que lleva el ritmo del partido y aprovechan tus fallos una y otra vez.

Foto de World Padel Tour - rivales inferiores en pádel

Cómo afrontar partidos contra rivales inferiores en pádel

Vas de sobrado y te acaban dando una cura de humildad. Los partidos hay que jugarlos punto a punto, no pienses en el siguiente juego mientras el anterior aún se esté disputando.

Siempre hay que jugar concentrados, pero en este tipo de partidos aún más porque es muy fácil despistarse.

Desde el inicio hay que afrontar este tipo de partido como lo harías con cualquier otro y siempre respetando al rival tenga el nivel que tenga.

Concentración desde el primer momento y estar activo durante todo el partido, peleando cada punto, tratando de imponer vuestro juego al rival.

No les deis opciones de entrar en el partido y no soltéis el acelerador hasta que la victoria caiga de vuestro lado, vuestro objetivo es ganar y no os podéis relajar hasta que esto suceda.

Es muy importante tratar de imponer vuestro juego. Como delante tengas a unos pasabolas o a unos globeros y entres en su juego, date por muerto.

Pero, en el caso concreto en el que vuestro juego no de resultados, debéis adaptaros a las circunstancias. No podéis pensar que por el simple hecho de ser mejores vais a ganar el partido, esto no funciona así.

Si por calidad no podéis, deberéis tirar de estrategia. No podéis empecinaros con algo que no da resultados, os haréis previsibles y el rival os verá venir de lejos.

¡Ojo! Con esto no estoy incitando a nadie a hacer la nevera, ¡nevera caca! Siempre lo digo, estudia al rival, mira dónde falla más y luego castígale ahí.

Sé inteligente en la pista. Para todas las situaciones de partido hay una solución, tu objetivo es encontrarla.

Apriétales desde el principio para que no puedan jugar cómodos y busca la red, ya que cuanto más tiempo estéis en el fondo de la pista y más bajo sea el ritmo del partido peor lo vais a pasar.

Es cierto que hay veces que, por mucho que no quieras, pierdes la concentración.

En algún partido me ha pasado, por ejemplo, ganar de calle el primer set 6/0 en un suspiro y, sin quererlo, en el segundo set he salido excesivamente relajado, cayendo en el error de contagiarme del juego del rival y llegando a un tie break en el que se llegaron a poner 2/6, al final remontamos y nos llevamos el tie break por 8/6, pero eso es lo de menos, no todos los días vamos a tener la misma suerte.

Foto de World Padel Tour - rivales inferiores en pádel

Conclusión

Así que, ya sabéis, no os confiéis, mantened la intensidad y la concentración hasta que termine el partido, en una pista del pádel puede pasar cualquier cosa.

Tened siempre una estrategia preparada antes del partido y, si puede ser con variantes, mucho mejor.

No concedáis puntos gratis. No hay nada que duela más que regalar un resto por jugártela tontamente. Si te tienen que ganar un punto, ¡que sufran!

No digas “el rival es muy malo” y ya. Estudia sus puntos fuertes y débiles. Evita los fuertes y castiga los débiles.

No pierdas los nervios si vas perdiendo, esto sólo hará que la brecha en el marcador se agrande y el rival se crezca. Juega punto a punto, no estés pensando en el primer juego que este set es tuyo, no, primero tu juego y luego ya a romper el saque del rival.

Juega agresivo. Y cuando digo “juega agresivo” no me refiero a que te la juegues a la primera que te venga la bola. ¡No! Me refiero a que subas la intensidad del partido, aprieta al rival, que corra la bola, no des tiempo a que el rival se acomode en la pista y pueda pensar en el siguiente golpe.

*Fotos de World Padel Tour

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