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Cuanto mayor sea el rival al que nos enfrentemos en la pista de pádel, más nos costará hacerles puntos, incluso teniendo la sensación de que están en todas partes y lo devuelven todo.

Cuando tenemos esta sensación, bien puede ser porque el rival se posicione muy bien en la pista, bien porque nuestros golpes no les hacen sufrir, o bien por las dos cosas.

Cuando comenzamos a jugar, básicamente nos centramos en pasar bola y, poco a poco vamos aprendiendo algo fundamental, direccionar la bola.

Para poder superar al rival necesitamos ser capaces de direccionar la bola, vamos, ponerla donde queramos, de lo contrario, contra rivales que se posicionen bien, vamos a sufrir.

Es por ello que, más allá de puntos que ganemos por remates o errores del rival, debemos generar espacios a los que atacar y, para ello, es fundamental ser capaces de mover al rival con nuestros golpes.

En la pista hay tres zonas, red, fondo de pista y la zona de transición, por lo que nos centraremos en el fondo de la pista y la red. Así que vamos a ver cómo podemos generar esos espacios para superar al rival tanto en la red como en el fondo de la pista.

Cómo generar espacios desde el fondo de la pista

Sin duda, el mejor golpe que podemos usar para mover a un rival que está en la red es el globo. El globo es nuestra principal arma para sacar a los rivales de la red.

También depende del globo que hagamos. Cuanto más profundo sea, más daño haremos y más tendrán que retroceder al rival. Si el globo se nos queda corto, o a mitad pista, corremos el riesgo de que el rival haga un remate o mantenga la posición con una bandeja. De ahí la importancia de dominar un golpe como el globo, un golpe que puede hacer girar en 180 grados la situación de un punto.

Jugando nosotros ya en la red, y con el rival en la retaguardia, se nos abren muchas más posibilidades de ganar el punto nosotros, o de forzar el error del rival.

No siempre podremos tirar de globos y, en muchas ocasiones, deberemos de recurrir al juego por abajo. En estas situaciones, buscaremos lo mismo, mover a los rivales para que se vean forzados a cambiar la posición y aparezcan los espacios.

Supongamos que los rivales defiendan bien. Seguramente cubran bien el centro. Lo primero sería importante probar a ver cómo reaccionan con bolas al centro. Por buenos que sean, si la compenetración de la pareja no es buena, seguramente alguna se coman.

Tampoco es cuestión de tirar todo al centro, ya que eso nos haría previsibles. Para abrir huecos también tenemos que abrir ángulos, por ejemplo, tirando bolas paralelas «pegadas» a la pared lateral. No necesariamente tienen que ir pegadas, ya que no se trata de hacer el punto a la primera, salvo que tu técnica te lo permita. Se trata de mover al rival para que se vea obligado a rectificar su posición. Ojo al tratar de abrir ángulos, ya que corremos el riesgo de, primero, se nos vaya la bola, y, segundo, de ser nosotros los que quedemos descolocados si el rival nos devuelve la bola.

Cuando juegas por abajo puede costar más generar esos huecos, pero debemos ser pacientes y no tener prisas por conseguirlo. Recuerda, se trata de mover al rival hasta que tengamos el hueco para superarlo.

Una vez la bola le haya sobrepasado y se vea en la obligación de retroceder, es nuestro momento de tomar la iniciativa y definir el punto.

Cómo generar espacios desde la red

Si tenemos al rival en el fondo de la pista, y nosotros estamos en la red, obviamente el globo queda descartado. ¿Cómo buscaremos crear espacios? «Fácil», como sucedía desde el fondo de la pista, todo consiste en mover al rival.

Para mover al rival que está en el fondo de la pista, la teoría es muy similar que la que ya hemos visto, simplemente cambiaremos el tipo de golpe.

Podemos optar por sacar al rival desde el fondo de la pista, si ahí se encuentra cómodo, haciendo una dejada. Como con el globo, es importante dominar el golpe, o se nos volverá en nuestra contra, y lo único que conseguiremos será regalarle la red al rival.

Si las dejadas no son lo nuestro, utilizaremos la táctica del limpiaparabrisas. Básicamente buscaremos jugar el punto a uno de los dos jugadores, primero castigando su rincón y, acto seguido, le tiramos una bola al centro de la pista. Con esto lo que conseguiremos es mover a uno de los rivales y, en caso de que su compañero vaya a buscar las bolas del centro, liberar el espacio del rincón de este último.

Como ves, lo importante para generar espacios en la pista de pádel hay que ser capaces de mover al rival. Si dejamos que el rival se acomode y tenga que moverse poco, difícilmente dejarán huecos y cometan errores, por eso hay que tener paciencia, algo de técnica para direccionar los golpes. Cuanto más seamos capaces de mover a un rival, más huecos dejará.

*Foto de World Padel Tour

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