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¿Cuántas veces habrás fallado un golpe y tu compañero se ha acercado a darte clases sobre lo que has hecho mal y lo que deberías haber hecho?

Escucha a los que saben

Como todo en la vida, hay situaciones y situaciones. En alguna ocasión ya hemos hablado sobre un aspecto fundamental para poder mejorar, y no es otro que saber dónde fallamos. Eso es lo importante, pero también lo es saber escuchar los consejos que te dan… hasta cierto punto.

Si nuestro compañero tiene más nivel y se le van tablas en esto, intenta escucharle. Muchas veces nos pasa que creemos que estamos haciendo algo bien, pero puede que estemos cometiendo errores.

Aunque no lo sepamos, podemos tener muchos tics que nos penalizan y es por eso que, si queremos mejorar, necesitamos de alguien que nos eche una mano.

¿Las opciones? Desde recibir clases con algún monitor hasta incluso grabarnos para analizar luego nuestros errores.

Si, por ejemplo, no queremos gastarnos dinero en un monitor y lo de grabarte como que no, la mejor opción es que te aconseje tu compañero, si es bueno, claro, o por lo menos que vea cómo te mueves y ejecutas los golpes durante un partido. “Pues en esa jugada deberías haberte quedado atrás en vez de subir a lo loco”, “acortas el golpe”. Y luego practicar todo una y otra vez.

El problema viene cuando no tienes una pareja habitual. Solo juegas partidos con desconocidos y ahí la cosa se complica. Siempre es más fácil aceptar consejos de alguien que conozcas y que tengas confianza con él, de desconocidos… la cosa cambia.

De todas formas, siempre hay gente maja que intenta ayudar aunque no los conozcas y te darán consejos que te ayudarán a mejorar. Escucha lo que te dicen y quédate con lo que te sirva de verdad.

Habrá gente que te va a animar cuando fallas y te da algún consejo puntual para corregir un error y, luego, habrá otros que…

¿Por qué no te callas?

Por otro lado tenemos a esos jugadores que se creen mejor de lo que son, que nunca fallan, sus pedos huelen a rosas y van de profesores durante todo el partido. Cada fallo que tienes montan su teatrillo en pista para remarcar tu error, aunque no tenga razón. Ese jugador que nunca falla y, cuando lo hace, nunca es culpa suya.

Son muy reconocibles porque suelen dar “lecciones” a gritos, con todo tipo de gesticulación. Paran el partido para escenificar la jugada cada vez que fallas, pero cuando el falla en lo mismo se calla o, en su defecto, te echa a ti las culpas por haber dejado una bola alta hace cinco minutos que ha hecho que el rival pueda definir fácil sin que él pudiera hacer nada. Él lo hace todo bien, tú lo haces todo mal.

Evidentemente hay consejos y consejos, y los de este tipo de gente que saca punta a cualquier cosa que hagas es mejor ignorarlos.

*Foto de World Padel Tour

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