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En un partido de pádel, si queremos competir, debemos cuidar la táctica y la técnica. No podemos descuidar ningún detalle, tampoco en cuanto al material que utilicemos ya que este, al fin y al cabo, nos ayuda a rendir mejor y evitar lesiones.

Errores que cometemos con nuestro material de pádel

Mala elección de la pala

Cuando pensamos en material de pádel, inmediatamente se nos ocurre la pala de pádel. Hay más, y también fundamental, pero comencemos con las palas de pádel.

El principal error con la pala de pádel, básicamente, sería el de no probarla antes de comprarla. Sí, en ocasiones se hace muy complicado pero, si no la probamos, no sabremos si es lo que necesitamos.

Puede que en tu cabeza tengas la idea de que necesitas una pala de potencia, y te compras una pala así pero, luego, resulta que te carga el brazo y no la puedes ni mover porque pesa mucho y el balance es alto. Puede que no te vaya bien por no adaptarse a tu juego o peor, porque sea una pala con la que te acabes lesionando. Mucho ojo cuando vayas a elegir una pala de pádel, no te quedes solo con la potencia.

Busca una pala con la que juegues cómodo, tanto por el tacto como por la manejabilidad, que se adapte a tu tipo de juego y ya, si te da un plus en las facetas que peor se te dan, mucho mejor, pero empieza por lo básico.

Mala elección de zapatillas

En cierto sentido más grave resulta en ocasiones la elección de las zapatillas. Y no digo zapatillas de pádel porque, en muchas ocasiones, ves a gente jugando con zapatillas de running. Puede que se hayan dejado “un huevo, y parte del otro” en la pala, pero no han prestado atención en sus zapatillas y han cogido las primeras que tenían por casa.

Dependiendo en qué tipo de superficie juegues necesitarás un mayor agarre, pero que te permita los desplazamientos sin que sufran los tobillos, con una buena amortiguación, para que no sufran las rodillas. Unas zapatillas cómodas, no demasiado apretadas y que transpiren bien.

Un calzado adaptado a tus necesidad te evitará lesiones y te ayudará a desplazarte mejor por la pista de pádel. Elige bien la suela de tus zapatillas, y luego no las uses como calzado normal. Si quieres que te duren, úsalas exclusivamente en la pista. Personalmente, soy de llevarlas en el paletero hasta la misma pista y, ahí, cambiármelas.

Mal mantenimiento del material

Después de la elección, viene el mantenimiento. Aquí ya… gente que deja la pala en el maletero, tirada por casa, juega al aire libre con lluvia y humedad y la guarda sin que se seque… Con todo eso lo único que se consigue es acortar la vida útil de la pala. Puede que por fuera no veas grandes cambios, pero la goma sufre con los cambios de temperatura y lo acabarás notando en tu juego.

El uso del overgrip

El overgrip… qué importante es y qué poca atención se le presta. Un minuto de silencio por el overgrip de alguno que otro que empezó siendo blanco y ahora es totalmente negro.

Un overgrip no solo sirve para que no se te resbale la pala, sino para mejorar el agarre. Los puños de las palas, generalmente, son muy estrechos y debemos apretar fuerte para poder sujetar la pala. Si pones los suficientes overgrips para tener un agarre más cómodo, estarás previniendo posibles lesiones en el brazo. Muchas veces se tienen molestias y se culpa a la pala en sí, cuando el problema es el agarre, por el simple hecho de tener el puño muy fino, o justo lo contrario.

Un material bien cuidado, y elegido, nos va a ayudar a competir en mejores condiciones y, por encima de todo, a evitar lesiones.

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