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Uno de los aspectos que más nos afecta cuando estamos en una pista de pádel es la concentración. Aquí vamos a ver por qué y dar algunos consejos que esperamos que os puedan servir de utilidad.

La concentración en el pádel

Muchas veces llegamos a nuestro partido con el tiempo justo para cambiarnos e ir directos al peloteo. Vamos con el tiempo justo al salir del colegio/universidad/trabajo y vamos directos a jugar, sin más, y no estamos a lo que estamos.

Si, además, has tenido un mal día o vas agobiado y estás pensando en otras cosas, no has tenido tiempo de desconectar y es muy posible que en el partido te pase factura.

Cuando queremos afrontar un partido con todas las garantías es importante llegar un rato antes al club para, como diría aquel, “empaparse del ambiente”, habla con tu compañero de la táctica del partido, prepáralo y antes de entrar en pista calienta.

Una vez en la pista tómate en serio el peloteo, adáptate a las bolas, a la pista, a la iluminación, al rival… en definitiva calibra tus sensaciones en pista.

El peloteo es muy importante para afrontar un partido, empieza a un ritmo bajo y ves aumentándolo, pero tampoco como si fuese ya el partido, calienta el brazo y termina el peloteo sólo cuando te veas listo para empezar el partido.

Comienza el partido asegurando, observa el juego del rival para identificar sus puntos débiles. Conforme te sientas cómodo en la pista, empieza a apretar la bola cuando toque y si fallas, piensa en la siguiente bola.

El fallo suele ser una de las principales causas para irnos de los partidos. Cuando fallas una, dos tres bolas… se te empieza a agarrotar el brazo y te desquicias y es entonces cuando te vas totalmente del partido.

En estos casos ya te sabrás la teoría, juega a pasar bola hasta que recuperes la confianza.

¿Funciona? sí, pero también es importante en estos casos la actitud de tu compañero, los hay que cuando fallas te apoyan y e ayudan a salir del bache y, por el contrario, hay otros que con su actitud terminan por ponerte la puntilla.

Así que más vale que tengas un buen compañero que te apoye en los momentos difíciles y no alguien que por mucho nivel que tenga te hunde, el pádel es un deporte de equipo.

La concentración en el padel

Cuando jugamos contra alguien mejor que nosotros solemos estar “hipermotivados”, queremos ganar y salimos a morder. ¿Pero qué pasa esos partidos en los que jugamos contra alguien peor que nosotros?

Cuesta motivarse, sabes que eres mejor pero hay que demostrarlo en la pista pero no lo demuestras, te contagias de su juego, empiezas a fallar y no sabes porqué.

Esto pasa bastante, partidos en los que vas de sobrado, no lo has preparado bien y lo pagas. No hay que subestimar al rival tengan el nivel que tengan y no estar pensando desde el inicio en si les vais a ganar 6/0-6/0.

Intenta marcar el ritmo del partido, habla con tu compañero, mantente en movimiento para no quedarte frío y piensa sólo en el punto que estás jugando.

Uno de los momentos clave de un partido es cuando ganamos el primer set. A mí me pasa mucho que cuando gano el primer set, en el segundo “regalo” varios juegos y cuando quiero entrar en el partido ya es tarde.

Has ganado un set y caes en la trampa de relajarte. Como decíamos antes, hay que pensar sólo en el punto que estamos jugando y no pensar en que como ya hemos ganado un set esto está casi hecho.

Luego tenemos los factores “externos”. Sí, los de los focos me deslumbran, la pista tiene baches, no me gustan esas bolas… no puede ser que por estas cosas nos vayamos de un partido, al final las condiciones son iguales para los cuatro que juegan, trata de adaptarte y mantén siempre una actitud positiva.

Intentar desconectar y centrarse sólo en el partido, actitud positiva, apoyarse en el compañero… son cosas básicas y que todos sabemos pero que a veces nos cuesta hacer en un partido.

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