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A la hora de afrontar un partido de pádel, hay varios factores que son clave para salir victoriosos. Todos estos factores están ligados entre sí: técnica, táctica, compenetración con la pareja y la mentalidad. Y de este último factor es de lo que vamos a hablar hoy, de la fortaleza mental en el pádel.

La fortaleza mental en el pádel

De nada sirve ser el rey de las pachangas si luego llega un partido importante y te desmoronas como un castillo de naipes.

Da igual lo bueno que seas técnicamente. Si no eres lo suficientemente fuerte, acabarás sucumbiendo ante rivales mejores o rivales más inteligentes que tú.

Piensa que en un partido de pádel el rival siempre te va a buscar las cosquillas. Si no te conoce, planteará los primeros compases del partido para analizar tu juego y encontrar tus debilidades.

Sí, puedes pensar que tu juego es completo. Vas bien por arriba, te defiendes desde fondo de pista, aguantas físicamente todo el partido pero… ¿y de cabeza como vas?

Rendirse, ¡jamás!

“Dejarse llevar suena demasiado bien” dice una canción de Vetusta Morla. Hay días en los que se ponen tan mal las cosas que dan ganas de dejarse llevar y hasta el próximo día.

¡Error! Por muy mal que estén las cosas por juego o por llevar un marcador muy adverso, siempre hay que pensar que se le puede dar la vuelta a esa situación. Esto no acaba hasta que el rival no haya ganado la bola de partido.

Evidentemente que se puede terminar perdiendo. Pero, si no puedes ganar, al menos puedes aprender. No tires un partido nunca, ya que estarás tirando una oportunidad de aprender y de mejorar.

Evádete de lo que te rodea

Si hay un ejemplo claro de mentalidad “débil” es el de las quejas y excusas. Que si me deslumbra el foco, que si esta pala es una mierda, que si las bolas apenas botan, que si el rival me roba bolas, que si la culpa es de mi compañero, que si me molesta el ruido de una mosca que acaba de pasar a medio kilómetro.

Abstráete de todo lo que te rodea y concéntrate en lo que estás haciendo. Sois cuatro personas en una misma pista y a todos os afectan por igual las condiciones ajenas al juego.

No importa el rival al que te enfrentes, sólo importas tú y tu compañero

Da igual que te enfrentes a los nº1 del mundo que a dos “mataos” que pasaban por ahí y no sabían ni coger una pala de pádel.

Tienes que afrontar todos los partidos con la misma mentalidad, ¡la de ir a por todas! No puedes salir a un partido ya derrotado o pensar que vas a ganar con la gorra.

Si no sales concentrado cualquiera te puede pintar la cara, por muy bueno que seas. Todos y cada uno de los partidos que juegues los debes luchar como si fuera el último partido que vas a jugar.

Luego podrás perder o ganar, pero no hay peor sensación que la de irse a casa y pensar que podrías haber dado mucho más.

Foto de World Padel Tour - La fortaleza mental en el pádel

Créetelo

Si no crees en ti mismo, no lo conseguirás. Créete que puedes conseguir lo que te propongas y pelea por ello.

Apóyate siempre en tu compañero, tanto en los malos momentos como en los buenos. Los dos juntos seréis más fuertes que si hacéis cada uno la guerra por su lado.

Seguro que en más de un partido has tenido esa sensación de “hoy no fallo ni una”. En ese momento te vienes arriba, te la juegas y aciertas, porque te sale todo. Estás en estado de gracia y nadie te puede parar.

“Be a warrior my friend”

¿Por qué no puede ser siempre así? Y es que cuando vienen bien dadas todo es coser y cantar , pero cuando las cosas se tuercen un poco… adiós muy buenas.

Es uno de los errores más comunes. Fallo un par de bolas y desconecto. El rival tiene un par de breaks de ventaja y tiro el set., hasta tal punto que ni lo intento.

Aquí llega el momento de poner algunos ejemplos de jugadores profesionales que compiten en el circuito World Padel Tour. Vamos a ver un par de casos del circuito masculino y del femenino.

En el circuito masculino se me vienen a la cabeza los nombres de Fernando Belasteguín y Matías Díaz. Palabras mayores estarás pensando, pues sí. Son dos jugadores top que llevan muchísimos años ahí arriba.

¿Por qué he elegido estos dos ejemplos? Son dos grandísimos jugadores pero los hay que técnicamente pueden ser mejores que ellos y aún así no les ganan.

Digamos que “a huevos” no les gana nadie. Son dos jugadores que destacan por una fortaleza mental descomunal. Nunca dan una bola por perdida y nunca los verás dar su brazo a torcer en un partido por muy mal que este pinte.

Además, no se conforman con estar ahí arriba. Son de esos jugadores que están aprendiendo continuamente. No se conforman con su nivel y, año a año, siguen mejorando.

En los últimos años me he visto una cantidad obscena de partidos de pádel, tanto actuales como antiguos y la evolución que he visto en estos jugadores es muy grande. ¿Por qué? Por el hambre insaciable de no conformarse y ser mejores, de progresar, de no rendirse nunca.

En el cuadro femenino, me quedaría con Patty Llaguno y Eli Amatriain. Dos jugadoras que en la pista de pádel parecen la tranquilidad hecha pareja.

La de veces que sus rivales se habrán puesto con un marcador enormemente favorable y ellas, poquito a poco, a base de cabeza y trabajo, le han dado la vuelta al partido.

No importa lo mal que pinte el panorama, es imposible que ellas se vayan del partido.

Foto de World Padel Tour

Conclusión sobre la fortaleza mental en el pádel

Conseguir esa fortaleza mental que te permita afrontar los partidos al 100% no es flor de un día. Se necesita mucho trabajo diario, llevarse muchos golpes para poder progresar.

De las victorias y de las derrotas se aprende. No te crezcas en las victorias y te creas ya el mejor, porque más dura será luego la caída. Pero tampoco te hundas o les des demasiadas vueltas si pierdes o si fallas, eso es algo que nos puede o, directamente, nos pasa a todos

Analiza lo que has hecho bien y lo que has hecho mal. Aprende de cada partido y márcate objetivos sencillos que puedas ir consiguiendo. Te irás sintiendo mejor contigo mismo y ganando confianza.

La confianza en uno mismo es fundamental para tener una mentalidad fuerte y poder superar los obstáculos que se te presenten en los partidos.

Y, por su puesto, no te rindas nunca, ¡tú puedes!

*Fotos de World Padel Tour

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