La importancia del mantenimiento de las pistas de pádel

La importancia del mantenimiento de las pistas de pádel

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Mantenimiento de las pistas de pádel

Siempre decimos que cuando se juega un partido de pádel hay que adaptarse a las condiciones y sin quejarse. Si la pista es lenta o rápida, si es al aire libre o indoor… al fin y al cabo las condiciones son iguales para los cuatro que juegan. Hasta aquí todo correcto pero… ¿qué pasa cuando el mantenimiento de las pistas es deficiente?

Cuando se instala una nueva pista la moqueta tarda un tiempo en asentarse, al principio está más mullida y absorbe el bote de la bola. Conforme se asienta, la bote es más vivo y se puede jugar a un buen ritmo. Pero, ¿y si luego no se hace un mantenimiento regular?

Hay pistas a las que se le echa más arena de la necesaria, por ejemplo, pero que para jugar si tienes unas zapatillas que agarren, como unas con suela de espiga, se puede jugar bien. Pero hay otras pistas donde la arena que le echaron cuando la instalaron brilla por su ausencia, le echaron una vez y ya nunca más, como si a los propietarios de dicha pista les diese igual el mantenimiento.

Imagen mantenimiento de las pistas de pádel

En esta foto podéis ver una superficie que está en condiciones óptimas para jugar en ella. Superficie regular, la cantidad adecuada de arena que ni te hace resbalar ni te quedas clavado. Esto es lo que esperamos cuando vamos a jugar un partido de pádel.

Pero hace unas semanas, probando pistas, dimos con una a la que como decíamos antes parece que no se le haya hecho ni el mínimo mantenimiento. En seguida nos dimos cuenta que era imposible desplazarse por la pista, apenas tenía arena. Bueno, tenía pero no donde tocaba, se acumulaba en los rincones y cerca de la red, con lo que si vas apurado a por alguna pelota que cae cerca de la red te la puedes pegar, como fue el caso. Había zonas donde la moqueta estaba totalmente desgastada, la superficie era muy irregular con lo que el bote de la bola era imprevisible… unas condiciones que no se las deseo a nadie.

En estas pistas acabas jugando a algo que poco tiene que ver con el pádel, y lo peor de todo es que te soplan 6 euros por persona… cuando deberían ser los dueños quienes pagasen por que alguien jugase en esa pista.

La pista en cuestión además era al aire libre. Si una pista indoor de por sí necesita un buen mantenimiento, una pista al aire libre que sufre las inclemencias climatológicas mucho más. Y ya no sólo por que a la larga a los clubes les serán más rentables las pistas y les durarán más, si no sobretodo por el cliente.

Imagen mantenimiento de las pistas de pádel I

Los que vamos a jugar a los clubes pagamos nuestro dinero por disfrutar de una buena partida, luego por circunstancias se puede jugar mejor o peor, pero no es de recibo llegar y encontrarte una pista en unas condiciones lamentables. Primero por que no valen lo que cobran, segundo por que no disfrutas, y tercero y más importante, por que puedes terminar lesionándote.

El pádel de por sí es un deporte que castiga mucho las rodillas y los tobillos, si además la pista no está en condiciones, el riesgo de lesión aumenta considerablemente. Una pista con la superficie irregular es muy propicia para hacerse un esguince. Yo, por ejemplo, tengo el tobillo tocado después de ese partido y lo que tengo claro es que en esa pista no volveré a jugar. Un club que descuida sus instalaciones es un club al que es mejor ni acercarse.

Mantener la pista con la arena adecuada, barrerla y cuando toque, cambiar la superficie. Un club que se precie, o al menos un club que quiera tener una clientela fiel, debe preocuparse por estas cosas y desgraciadamente más de uno no lo hace.

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