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¿Cada vez que fallas una bola en un partido de pádel te quedas un buen rato dándole vueltas?

El pádel es un deporte de fallos, y más en el pádel amateur, incluso los pasabolas, aunque poco, terminan fallando. Es imposible meter todo en un partido y lo sabemos pero, entonces, ¿por qué le damos tantas vueltas a los fallos?

Habrá gente que pensará “a mi no me pasa”, otros pensarán “me pasa en todos los partidos”.

Hay gente que falla y asume rápidamente el error, mientras que otros, entre los que me incluyo, nos comemos la cabeza con cada error pensando “esa no la falles, ¿porqué fallas eso?”, mientras miras la pala como si hubiese sido culpa suya.

¿Cómo superar el fallo en el pádel?

Hay gente que asume que en un partido se puede fallar y cuando lo hace no le da más vueltas. Esto es bueno siempre que se sepa porqué se ha fallado.

Lo más importante cuando se falla es identificar el error, “he fallado por que he intentado cruzar la bola cuando esta ya me había sobrepasado, tenía que haberla golpeado antes; he colocado mal el cuerpo a la hora del golpeo y le he dado mal….”.

Una vez sabes de dónde viene el fallo, buscas la solución y ya te centras en el siguiente punto.

Pero no todos hacemos eso. Y es que no a todos nos afecta por igual el fallo.

Unos tienen un juego en el que se lo juegan todo, bola que viene bola que se juegan, y no le dan más vueltas, tampoco se preguntan porqué han fallado.

Otros, como ya hemos dicho, son capaces de detectar rápidamente el error y concentrarse en el siguiente punto.

Y, por último, los que fallan un punto al principio del set y media hora después aún le están dando vueltas.

Este caso al final es todo mental. Ya sea porque te sepa mal por tu compañero el fallar, ya sea porque a ti no te hace gracia fallar, le das demasiadas vueltas a algo que ya no tiene vuelta atrás.

Una vez has fallado, olvídalo, no es el fin del mundo, evidentemente a nadie la gusta fallar un punto pero el pádel es así.

Como decíamos antes, es bueno cuando fallas saber porqué ha pasado. Una vez fallas, tienes el tiempo que pase entre punto y punto para pasar página.

Una vez comience el siguiente punto tienes que tener la cabeza en ese punto, de lo contrario volverás a fallar y y de un simple fallo comenzará a hacerse un problema de verdad.

Acabas perdiendo la concentración, cometiendo fallo tras fallo y se te acaba agarrotando el brazo. Esto no te lo puedes permitir.

Piensa que no estás sólo en la pista y, sobretodo si te llevas bien con tu compañero (que no siempre pasa) si no sabes porqué has fallado, tómate un momento para hablar con él y desconectar.

Conclusión

Es muy importante no perder la concentración y confiar en tu juego. No por fallar una bola tienes que cambiar tu forma de jugar o pensar que por que has fallado una volea la siguiente también la vas a fallar.

Asume el fallo como parte del juego y no lo conviertas en un problema más grande de lo que es, al menos no en el momento de cometerlo. Luego ya tendrás tiempo de analizar porqué has fallado un punto y pensar, ya en frío, si podrías haber tomado una mejor decisión.

Céntrate en lo positivo, aprende del error para mejorar y piensa que la próxima bola va a ir dentro. Piensa que vas a jugar a pádel a pasártelo bien y no a martirizarte por fallar.

*Foto de World Padel Tour

 

4 Comentarios

  1. El fallo es una parte intrínseca del juego. Sino hubiera fallos estaríamos en el 15-0 inicial per secula seculorum. El día de la marmota de un primer y eterno punto.

    Es una de las cosas q postulaba Gallwey en su libro el juego interior del tenis.

    Concentración en el juego y nada más. Estar presente en el momento actual del punto en juego y desconectar la vocecilla q nos habla del fallo anterior una y otra vez justo cuando nos viene un globo q hemos de bandejear y distrae a nuestro cuerpo de estar por la labor q toca en ese instante.

    Pj

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