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Normalmente, cuando buscamos una pala de pádel nos centramos en la potencia y en el control. Qué queremos, ¿más potencia o más control?¿ambas cosas?

Por mi experiencia diría que lo que más se busca es más potencia. Es lo que más nos falte a los jugadores amateurs y buscamos compensarlo con la pala. Y, en cuanto al control, ¿qué buscamos? No perderlo. Solemos tener un buen control con nuestra pala actual, pero se nos queda corta de potencia.

Evidentemente no todos los casos son iguales y, en ocasiones es a la inversa. Hace unas semanas me comentaba una persona que después de un tiempo con una pala que tenía buena potencia, quería cambiar a otra que, aunque tuviera menos potencia, no le penalizara en otras facetas del juego, ya que a esa pala no le sacaba todo el partido por falta de técnica. De primeras fue un error, pero se ha dado cuenta de este y lo rectificado. Eso es lo importante.

¿A la pala de pádel le falta potencia o soy yo?

Bien, ahí hay uno de los principales factores a la hora de buscar una pala diferente. Cuando queremos pasar a una pala más potente debemos preguntarnos es, ¿mi pala de pádel actual de verdad se queda corta en potencia o es que no tengo una buena técnica en el remate?

Muchas veces pensamos que esa pala de pádel no tiene potencia y, puede que mires a la pista de al lado, y veas a alguien exactamente con la misma pala sacando bolas de la pista con exactamente la misma pala.

Lo primero que deberíamos hacer es hacer un poco de autocrítica y ser conscientes de nuestra técnica en el remate. ¿Por qué? Porque por mucho que acabes comprándote la pala de pádel más potente del mercado, con una mala técnica seguirás sin sacarle partido. Una pala con más potencia te va a dar un plus, pero no va a traer la bola a tu campo/sacarla x3/sacarla x4 sola.

Por eso, cuando hacemos un análisis lo repetimos constantemente, la pala de pádel puede tener más o menos potencia pero, en gran medida, dependerá de tu técnica el que se vea reflejada en la pista.

Otro aspecto que debemos tener en cuenta en el famoso tema de la potencia o control es si compensa el cambio.

¿Compensa ganar potencia en la pala de pádel a cambio de perder control?

Pongamos que tengo buena técnica y noto que de verdad la pala se me queda corta en potencia. En el caso contrario, una vez no te quepa dudas de que no es la pala, sino tu técnica, lo mejor que puedes hacer es practicar los remates hasta que logres una buena técnica, o aquella que te venga bien para tener un remate consistente, sin dejarte el brazo por el camino.

En ese momento tienes que preguntarte, ¿me compensaría buscar más potencia? Hay casos de palas con muy buen control, pero que se quedan muy cortas de potencia. Aunque, hoy en día, cada vez es más raro encontrar palas en esos extremos, cumpliendo aceptablemente en ambos aspectos.

Si tu juego se basa en la pegada y sí que se te queda corta la que tienes, pues sí que te va a compensar. Tu punto fuerte es la pegada y lo que necesitas es explotar ese recurso.

Pero, ¿qué pasa cuando la pegada no es el punto fuerte de tu juego? Tu juego se basa más en defender, construir el punto y pegarle solo cuando la tienes clara. Tu pala de pádel te gusta porque te da el control que necesitas, pero te gustaría que te ayudara más en la pegada. Suponemos que en este caso no es problema de técnica, porque si lo es ya sabes lo que deberías hacer.

Si tienes una buena técnica, deberías plantearte si lo que puedas ganar en cuanto a potencia va a compensar lo que puedas perder en el resto de tu juego. Lo normal, cuando buscas una pala con más potencia, (al subir algo el balance, la dureza y reducir algo el punto dulce) el mayor problema que encontramos es que esta es más exigente, más técnica. Volvemos a lo mismo, con técnica no notaríamos demasiado la pérdida de control, quizás donde más lo notáramos sería en la defensa desde el fondo de la pista.

¿En qué basar nuestra decisión?

Como ves, más que por lo que quieras, normalmente tener más potencia, esa decisión se va a basar, o debería, en tu nivel y tipo de juego. ¿Tienes una buena técnica y tu juego es ofensivo? Sí, podrías buscar una pala con más potencia. ¿Tu técnica no es demasiado buena y la pegada no es tu fuerte? Ahí ya te tienes que plantear si ese cambio te va a compensar.

Todos queremos más potencia sin perder control pero, primero, debemos recapacitar y ver si es lo que de verdad necesito o es esa obsesión que en ocasiones nos entra por la potencia. ¿Puedes conseguir más potencia? Sí, pero para eso primero necesitas una buena técnica.

Lo importante al final es jugar con una pala de pádel con la que te sientas cómodo y no querer ir más rápido de lo que puedes. Incluso puede que teniendo una buena pegada optes por una pala de más control y con la que sea más fácil defender, porque la técnica la tienes y no te hace falta ese plus en cuanto a potencia. Prueba la pala y quédate con la que más a gusto juegues.

*Foto de World Padel Tour

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