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Empezar a jugar al pádel es fácil, solo necesitas una pala, unas zapatillas, tres personas más y ya está. Ahora, si quieres mejorar, la cosa se complica bastante. No basta con mejorar tu técnica, tienes que mejorar también la táctica, ser cada vez más fuerte mentalmente… es mucho trabajo pero, el que algo quiere algo le cuesta.

Hemos hablado de aspectos técnicos, tácticos, mentales, y hoy nos vamos a centrar en un aspecto en concreto que es fundamental, la pelota. ¿De tipos de pelotas? No, de lo que debemos hacer con la pelota.

Concéntrate en la pelota

Vale, esto consiste en golpear a la pelota y meterla en el campo rival, estarás pensando. Sí, pero me refiero a que no debemos perder de vista la pelota en ningún momento.

Un aspecto fundamental en el pádel es la concentración. Es “fácil” estar concentrado cuando el rival nos tira a nosotros la pelota, pero cuando es el compañero el que recibe el juego hay veces que, aún sin quererlo, desconectamos, o no estamos tan metidos en el partido como deberíamos.

No podemos perder la pelota de vista en ningún momento, ¿por qué? Primero porque es una forma de mantener la concentración en lo que estamos haciendo. Seguimos la pelota y nos mantenemos dentro del juego. Aprendes a leer el juego, te fijas en cómo golpea el rival, a dónde va la pelota, te posicionas en la pista en función de ello y, poco a poco, puedes anticiparte a la jugada y tener ventaja sobre el rival.

Estar pendiente en todo momento de la bola, además de permitirnos estar preparados para entrar en acción en todo momento, nos ayuda a cometer menos errores. ¿Cuántas veces te han tirado un globo y has ido corriendo hacia atrás de espaldas a la bola? En muchas ocasiones pierdes la bola de vista y luego te sorprende, no mides bien porque la bola no ha botado como esperabas, te toca corregir tu posición pero ya es tarde y haces un mal golpe. Siempre debes moverte por la pista de forma que no pierdas de vista la pelota.

Siempre preparado, atento a la jugada y sabiendo leer la pelota. El hecho de ser capaces de saber leer si la pelota viene con efecto, si va a rebotar en la pared lateral y luego en la de fondo o solo en la lateral, si no va a llegar a rebotar en la pared… todo eso nos va a ayudar a posicionarnos mejor en pista y saber cuándo podemos dejar pasar la pelota o cuándo debemos atacarla antes para que no nos pase la típica jugada de “la dejo pasar y le doy cuando rebote pero va y se queda muerta en el fondo”. Porque todo eso se puede evitar estando atento y sabiendo interpretar la jugada.

Son cosas que parecen obvias pero que, en ocasiones, si no te las dicen no caes en la cuenta de que lo estás haciendo mal sin darte cuenta.

Mira fijamente la pelota de pádel

No la pierdas de vista

Un caso muy habitual, y en el que personalmente no había caído sobre no perder la bola de vista es al impactar con la pala. Estás concentrado en el golpeo, te fijas en la pelota para impactar pero, en ese momento, en vez de seguir observando cómo impacta la bola con la pala y la terminación del golpe pasas a mirar la dirección a la que quieres mandar la bola y ver si entra o no.

Luego viene cuando le das fuera del punto dulce, o golpeas antes/después de tiempo y el golpe no sale como querías. Esa concentración que estabas manteniendo en la jugada la pierdes en el momento clave.

Algo tan simple como seguir la pelota en el momento del impacto nos puede ayudar a controlar mejor el golpe, nuestra coordinación y, en caso de darlo mal, saber el porqué. Cuando fallas es importante es “porqué” para poder solucionarlo y reducir nuestros errores en un partido.

Pasa algo similar en los remates y apuntar con la mano no dominante la pelota hasta que impactemos con ella, ya que ayuda a mantener la concentración y la coordinación del golpeo.

A veces nos complicamos la vida y buscamos el problema donde no lo hay, básicamente porque no caemos en la cuenta de que hemos fallado por algo tan simple como no mirar la pelota.

*Fotos de World Padel Tour

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