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Aunque juguemos a pádel solo por diversión, todos queremos mejorar. Cuanta más bola pasemos y más dure un peloteo mejor, ¿no? Y, para mejorar, ¿qué debemos hacer?

Conocer nuestro nivel

En ocasiones somos conscientes y, en otras, no tanto, de dónde fallamos realmente. Unos fallan un golpe y no le dan más vueltas, otros ponen cualquier excusa (compañero, iluminación, pala…) y otros, los que quieren mejorar, tratan de buscar el porqué del fallo.

¿Es un fallo puntual o se repite habitualmente? Esta debería ser la pregunta que te hagas cuando fallas una bola. Puede ser un despiste puntual, o que sea una “debilidad” en tu juego que te impida, o te ralentice, mejorar.

Por eso es importante conocer exactamente cuál es nuestro verdadero nivel, conocer cuáles son los golpes que mejor se nos dan y los que se nos dan peor a nivel técnico, y cómo andamos de táctica. ¿Por qué? Porque así sabremos hasta dónde podemos exigirnos y dónde debemos/podemos mejorar.

Cuando conocemos nuestros errores, no vamos a decir que se vuelve todo mucho más fácil pero, por lo menos, sabremos en qué debemos centrarnos para mejorar.

Si yo me creo mejor de lo que soy, difícilmente podré mejorar. Cuando empiezas, por mal que lo hagas, tienes un margen de mejora, hasta cierto punto. A partir de ese punto, se hace complicado mejorar solo jugando. Puede que falle en la técnica de un golpeo o no preste suficiente atención a la táctica en determinados momentos y, por mucho que juegue, eso no se va a solucionar “mágicamente”.

Identificar nuestros errores

Por eso es importante saber dónde fallamos ya que, de normal, nos llevará a la fuente del problema. Puede que tu juego por bajo sea bueno pero falles mucho cuando se trate de juego aéreo. ¿Por qué fallo? ¿Busco un remate cuando debería hacer una bandeja?¿Me da miedo fallar?¿Es un problema en la técnica del golpeo? Todas estas preguntas son más fáciles de responder si alguien te ayuda, por eso es bueno, si no tienes tiempo para clases, o bien grabarte o que tu compañero te ayude a ver en qué te equivocas y trabajar en ello. No tengas miedo en buscar ayuda para mejorar.

Ya sabes en qué fallas. Puede ser un aspecto, táctico, técnico, mental o un poco de todo. Presta especial atención durante el partido a esos aspectos. Intenta entrenar antes o después de los partidos si alguna pista se queda libre. Aprende a hacer de forma correcta lo que estabas haciendo mal y “machácalo” hasta que lo mecanices y te salga de forma natural.

No te autoengañes diciéndote que eres mejor de lo que eres, o pienses que nunca vas a poder mejorar. Si eres consciente de tu nivel y dónde fallas, con esfuerzo podrás llegar a ser mejor y apuntarte a un partido de más nivel sin tener que poner excusas “por haber tenido un día malo”.

*Foto de World Padel Tour

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