Saque a la australiana vs saque clásico (II)

Saque a la australiana vs saque clásico (II)

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Portada Saque a la asutraliana vs saque clásico
Saque a la australiana

Se llama “australiana” a la forma de posicionarse en la pista según la cual cada jugador de la pareja ocupa siempre el mismo lado (hay un jugador en la derecha y otro en el revés y no se intercambian la posición si no es por circunstancias puntuales del juego).

Cabe recordar que, en el padel, se saca siempre en cruzado y está totalmente prohibido en el reglamento invadir el lado paralelo al lado sobre el que se sirve hasta que no se haya impactado la bola. Es decir, si un jugador de revés saca hacia el drive, no puede “entrar” en el lado izquierdo de su pista hasta que la bola no haya salido de su pala. 

En el padel, por ser una pista con paredes y vallas, el rebote es un elemento básico a controlar, por lo que dominar los rebotes tanto de los golpes propios como los de los rivales es algo fundamental. Por otro lado, al ser un deporte por parejas, es importantísima la compenetración con el compañero y realizar los movimientos, tanto individuales como de equipo, que mejor cubran la pista. Esto, salvo casos excepcionales de jugadores con una visión de juego mucho más desarrollada que la media, se consigue con la repetición. Por otro lado, aunque lo ideal sería dominar un elenco de golpes lo más amplio posible, es normal tener algunos golpes con los que uno se sienta más seguro y eso puede hacer que el juego de uno sea más efectivo en un lado que en otro.Imagen saque a la australiana

Ventajas e inconvenientes de hacer «la australiana

Jugando “a la australiana” se consigue dominar mejor ese lado y, aunque el jugador se quede un poco “cojo” en su juego por no ser del todo versátil, se asegura jugar con un nivel de comodidad alto, pues conoce bien su lugar en la pista y sabe cómo se va a comportar la bola y cómo se ha de mover para cubrir la pista en cada momento.

Otro punto a favor es una mayor facilidad para compenetrarse la pareja, pues habrá que acostumbrarse a una sola situación de juego.

Si hay motivos muy importantes a favor de jugar a la australiana, también hay varios y muy sólidos en contra, principalmente a niveles bajos y medios. El primero y más obvio es que, haciendo australiana, el jugador que saca tiene que correr más de lo que correría sin hacerla para cubrir el posible resto paralelo. Eso hace que el saque fuerte pierda mucha efectividad si no se tiene una buena velocidad para llegar a la red. El segundo, no tan obvio, es que al estar siempre los dos jugadores “en su sitio”, la posibilidad de recibir un “neverazo” se incrementa, pues la pareja rival puede tener más claro el tirar siempre hacia el mismo lado (esto se puede convertir en ventaja si uno de los dos jugadores es muy superior a su rival que juega en cruzado y se “devuelve el neverazo”).

Foto saque a la australiana

Conclusiones

Vistos esos pros y contras, antes de evaluar si es mejor hacer australiana o no, hay que evaluar las virtudes de los jugadores y de la pareja. Pero, sobre todo, hay que saber hacerla. Para hacer australiana hay un punto básico que se tiene que cumplir siempre: el jugador que saca “fuera de su posición” va a tener que correr unos metros extra para cubrir el resto paralelo y no se puede tener que preocupar por cubrir el centro de la pista. Esa zona es del compañero, que tiene que estar situado bastante cerca de la línea central (a 1 metro o poco más) y tiene que estar muy atento a cubrir un resto por el centro, un resto cruzado que le vaya a él por bajo o un globo que le haga recular, por lo que la posición y la movilidad y visión de la jugada del compañero del sacador es algo importantísimo. 

Desde el lado del restador también es conveniente saber cómo atacar la australiana. Ni que decir tiene que cuando un jugador está al resto y ve toda la pista vacía delante de él, el pensamiento obvio es buscar un golpe paralelo, así que esa es la primera opción (y más obvia) si el saque es suficientemente “atacable”, pues el golpe paralelo siempre es más difícil de ajustar que el cruzado o el tiro al centro. Si no, el restador puede valorar la posición del compañero del sacador (si está cubriendo el centro o no, si está más o menos adelantado, etc.) y restarle en consecuencia, con un resto cruzado o al centro, que entraña mucha menos dificultad.

Claro está que si alguien sigue a los jugadores profesionales ni siquiera se plantearía si hacer o no australiana: todos la hacen (salvo Cristian Gutiérrez y Matías Díaz en 2013 y 2014). Así que, a priori, parece claro que es la mejor opción. Sin embargo, no hay que perder de vista que los jugadores profesionales tienen una preparación física muy alta, tienen una muy buena técnica y, además, tienen un muy buen control del posicionamiento en pista. Si el jugador amateur tiene esas características (dentro de su nivel), la australiana es totalmente recomendable. Si no es así, es algo que se debe cuestionar.

Podéis leer la primera parte del artículo aquí.

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