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La bola da en la cinta y cae en el campo contrario, toca en la reja y cae muerta… son acciones que, cuando son en contra, achacamos como un golpe de suerte.

En un partido es normal que haya algún punto de suerte. Un mal golpe, de tan mal que se le da, acaba siendo punto es algo que puede pasar. Una bola baja que acabe tocando en la cinta y pase al campo contrario puede pasar. Una bola a la reja que acabe rebotando a una zona donde no este el rival puede pasar. Un mal rebote por una pista irregular puede pasar…. Pero, esa suerte, ¿es solo para el rival?

Hablamos mucho de la suerte cuando esta beneficia al rival, “siempre igual, qué suerte tiene, le da con el culo y seguro que también hace un punto”. Pero, si es al revés, “¡ya era hora! Una que entra”.

Podríamos decir que a lo que llamamos suerte en el pádel no dejan de ser situaciones de partido que pueden pasar en un lado u otro de la pista. Si te están haciendo una sangría tirándote bolas a la reja, más que suerte del rival por hacer puntos así, quizá, es que no estás haciendo algo bien.

Si hace muchas cintas durante el partido, quizá es que su juego es el de arriesgar con sus golpes, buscando que la bola pase pegada a la red. La cuestión es que, en esos casos, tampoco nos acordamos de las que se le quedan en la red. Lo mismo se le han quedado cinco en la red, pero nos pasa una y ya estamos pensando en la suerte que tiene.

La cuestión es que, sea o no suerte, ¿acaso importa? Si te hace muchos puntos así es porque quizás arriesga más que tú y por eso le entran puntos que a ti no.

Evitemos pensar en si el rival tiene suerte porque, a la larga, es algo que nos puede desconcentrar. En ocasiones estamos más pendientes de cuántas veces le da a la cinta el rival que a cómo podemos hacerle un punto.

El rival ha ganado porque ha tenido suerte. Si eso es suerte, quizá es que el rival la ha buscado más que tú. Quizá a ti no te entren tantas bolas tocando la cinta porque las tiras medio por encima de la red. Obviamente nadie va buscando que la bola de en la cinta pero, cuando apuras el golpe, es algo que puede pasar y unas veces caerá de un lado y otras, del otro, aunque para ti siempre serán más las veces que salgas perjudicado.

Quizá el rival te hace daño con bolas a la reja porque él lo busca y tú, en cambio, no. La suerte es para el que la busca y todos esos elementos (cinta, reja… forman parte de la pista igual que las paredes o el suelo).

Hablamos en muchas ocasiones de la suerte cuando no dejan de ser lances del partido. Igual que debemos adaptarnos a las condiciones de la pista, también debemos ser capaces de afrontar esas situaciones y que no nos afecten ni nos sirvan de excusa.

*Foto de World Padel Tour

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