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Una de las cosas que buenas del pádel es que en muchas ocasiones nos da una segunda oportunidad. La bola puede que nos sobrepase pero eso no quiere decir que ya hayamos perdido el punto ya que, dependiendo del rebote en las paredes, nos va a permitir continuar la jugada.

Las paredes en el pádel no son tu enemigo, sino un aliado en el que apoyarte. Unas veces porque no te queda más remedio y tienes que hacer una contrapared, y otras para jugar con más calma y preparar un mejor golpe.

De primeras, cuando debutamos en el pádel, las paredes nos imponen respeto. Tratamos de evitarlas a toda costa porque no sabemos leer el rebote o porque vamos aún con la mentalidad del tenis, si la bola nos pasa, adiós muy buenas.

Pero, ¡no! No tengas miedo de las paredes, están ahí para ayudarte. Vale, alguna vez también para jugarte alguna mala pasada pero, ¡lo mismo te lo merecías!

Las paredes siempre, o casi siempre, nos van a dar una segunda oportunidad. Piensa que, de no estar, todo lo que nos sobrepase sería punto. Por lo tanto, confía en las paredes para jugar, salvo en determinadas circunstancias, que luego veremos.

¿Cuándo jugar con las paredes en pádel?

La más clara es cuando la bola nos supera y llegamos forzados. Analizas tus opciones y solo hay una posibilidad, jugar contrapared. La contrapared es un recurso del que no debemos abusar. Por mucho que hayas visto a Sanyo hacer una contrapared estratosférica y quieras imitarlo, no te va a salir. Además, cuando el rival vea que no te queda otra que hacer una contrapared, va a estar esperando en la red con la caña preparada. Ahí opta por buscar golpear de abajo a arriba para que salga un globo y, por lo menos, nos quitemos al rival de la red.

Lo más habitual es jugar con la pared del fondo cuando nos tiren una bola que, de primeras, no devolveríamos cómodos. En esos casos, dejamos pasar la bola para que rebote en la pared y nos de tiempo a posicionarnos correctamente y ejecutar el golpe que más nos convenga.

Tanto para los novatos como para los jugadores que ya tienen el culo pelado de jugar a pádel, en ocasiones, el dejar pasar la bola les cuesta un mundo. Aunque la bola no haya dado un bote en el suelo, se precipitan y buscan pasar la bola, de cualquier forma. ¡No te precipites! Lo más seguro es que si la pasas de cualquier forma o bien la falles, o la dejes muy fácil para el rival. Si es una pelota que viene con una buena velocidad, profunda y con poco efecto, seguramente llegue a rebotar en la pared y salga bien. Si la dejar pasar estás ganando tiempo para preparar mejor la devolución.

Cuándo evitar las paredes en pádel

En ciertas situaciones deberemos ir con cuidado o, incluso, evitar que la pelota rebote contra las paredes. Esto depende mucho del juego del rival y, más aún, de las condiciones en las que estemos jugando.

Por ejemplo, en invierno, con la humedad, sobre todo cuando juegas en pistas de cristal, la bola resbala mucho cuando impacta contra este, y cae muerta sin rebotar. En esas situaciones es muy peligroso dejar que la pelota rebote contra el cristal porque, o sale muy poco o, directamente, se queda ahí, por lo que es mejor anticiparse y buscar una devolución antes de que impacte contra el cristal.

Otra situación en la que hay que prestar especial atención a dejar que la bola rebote contra el cristal es cuando el rival nos tira golpes profundos con mucho efecto. ¿Qué pasa con este tipo de golpes? Que en cuanto la bola toca el cristal, muere y va a ser muy difícil devolver la bola.

En estos casos, es mejor adelantarse porque, si consigues devolver la bola, será por poco y la dejaremos fácil para el rival. Siempre hay ocasiones en las que no nos quedará otra que dejarla pasar, básicamente porque no llegamos, así que, un consejo, en estas situaciones, baja mucho el culo para defender y devolver esas bolas.

Aprende a leer el rebote en las paredes

Lo más importante cuando jugamos con las paredes es aprender a leer el rebote. Si no medimos bien el rebote, la bola se nos echará encima y la pasaremos al campo contrario de cualquier forma. Mide bien y no te pegues a la pared si va con mucho rebote, o la bola te volverá a sobrepasar, ni te quedes muy alejado o se te quedará muy atrás.

Con práctica irás tomándole la medida y aprendiendo a posicionarte en función del rebote.

Golpes tras rebote en las paredes

Dependiendo de cómo sea el rebote, podremos optar por jugar de forma más defensiva, lanzando un globo, o buscando hacer daño al rival, con una bajada de pared. Todo dependerá de si la bola sale bien, la posición de los rivales y la confianza que tengas en cada golpe. El dejar rebotar la pelota en la pared te abre muchas posibilidades de cara a continuar con la jugada. A partir de ahí, trata de elegir el mejor golpe en cada situación, primero, para pasar la bola, y después para poder la ganar la red o, incluso, el punto.

Todo esto sería lo básico, luego ya entraríamos en el juego con rebote a dos paredes, que veremos más adelante y donde deberemos tener muy en cuenta algo que a los amateurs nos cuesta horrores, el giro, además de aprender a saber, dependiendo de donde bote la bola en la pared lateral si la bola va a llegar a rebotar en la pared del fondo o debemos atacarla antes. Como digo, todo esto lo veremos en el siguiente artículo sobre las paredes.

No debes tener miedo a jugar con las paredes, solo debes saber cuándo te puedes apoyar en ellas y cuándo es mejor evitarlas.

*Foto de World Padel Tour

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