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En el pádel cometemos muchos errores por culpa de nuestra técnica, o nuestra falta de ella, pero también por otro aspecto que solemos descuidar, la táctica.

Y es que, en muchas ocasiones, nos quejamos de haber perdido contra un rival porque técnicamente era mejor y, de tener nosotros una mejor técnica, lo podríamos haber peleado. Pero, en cambio, en otras ocasiones resulta que pierdes por haber perdido contra gente técnicamente peor que tu compañero y tú, ¿por qué? Habría que ver el partido, claro, pero muchas veces es por la táctica. Igual que un rival peor que tú te gana, tú también podrías ganar a un rival mejor, siempre y cuando des con la táctica adecuada.

Es por eso que hoy vamos a hablar de la táctica y de los errores que solemos cometer en un partido.

Errores tácticos en el pádel

No usar ninguna táctica

Este es uno de los principales errores que se cometen. Jugar un partido solo a divertirse, lo cual está genial, o confiándolo todo en la técnica y jugando sin ningún criterio.

Técnicamente puedes ser muy bueno pero puedes tener un día malo, que los rivales tengan más técnica que tú o que, teniendo menos, sepan trabajar el partido mejor que tú.

La técnica en el pádel no lo es todo. Para crecer como jugador necesitas mejorar tu técnica, pero siempre acompañada de la táctica. Cuando vas subiendo de nivel ves rivales que son buenos técnicamente pero que, además, tácticamente trabajan muy bien el partido. Si no tienes en cuenta la táctica vas a estar en desventaja respecto a tus rivales.

Es importante tener hablado antes del partido con el compañero cómo vais a jugar, o cómo queréis jugar. Cuáles son vuestros puntos fuertes y cómo sacarles más partido.

El compañero y el posicionamiento en pista

En el aspecto táctico, otro de los errores más importantes es no tener en cuenta al compañero. Es necesario tener una comunicación fluida para comentar cómo van las cosas y, en caso de necesidad, qué modificar del juego. Deberíamos partir de uno conceptos tácticos y, dependiendo de las situaciones de partido, ser capaces de modificarlas, siempre consensuado con nuestro compañero.

Igualmente, cada decisión que tomemos en pista, debe tener en cuenta al compañero, para que este sepa siempre cómo reaccionar en cada momento.

En los partidos solemos descuidar la posición, cuando es uno de los aspectos más importantes. Debemos tener una buena posición siempre en pista para poder llegar a cualquier golpe del rival en las mejores condiciones posibles para devolver sin demasiados problemas la bola.

Ese posicionamiento y desplazamiento siempre debe ir acompañado por el de nuestro compañero y teniendo en cuenta la posición del rival. En función de todos esos factores, jugaremos un golpe u otro.

Si mi compañero sube a la red, yo no me puedo quedar atrás, porque lo único que conseguiremos si nos separamos es ofrecerle más espacios al rival. Muchas veces uno de la pareja sube a lo loco y al otro no le da tiempo y le pillan a mitad pista. Siempre hay que ir con cuidado y ser rápido, o saber cuándo subir y cuándo quedarse atrás. Siempre intentar jugar en paralelo con el compañero, si uno sube el otro sube, si uno baja el otro también. Igualmente pasa con los desplazamientos laterales, uno va a cubrir su paralelo y el otro debe desplazarse lateralmente para cubrir el centro, como si llevasen una cuerda atada que los uniese a ambos. Uno se desplaza en una dirección y el otro también.

Las condiciones del partido

En su momento ya hablamos que en el peloteo y en los primeros juegos era importante fijarse en las condiciones de la pista y en el juego del rival. Tan sencillo porque, en función de cómo esté la pista y el tipo de juego que tenga el rival, puede que tengamos que modificar nuestra forma de jugar y debemos estar preparados.

Imagina que tu compañero y tú tenéis un juego muy agresivo y vivís en la red. Ese día va y os toca jugar en una pista lenta ante unos rivales a los que les va mucho mejor ese juego. La bola no corre mucho, vuestros remates os están dejando vendidos y el rival no os da ritmo de juego. No os queda otra que cambiar de táctica para adaptaros a las condiciones de la pista y poder competir contra el rival.

Habrá partidos en los que nuestra técnica será suficiente para ganar partidos pero, en muchas otras situaciones, será la táctica la que decante el partido de un lado u otro.

La elección del golpe

Todo esto se podría meter dentro del mismo punto, porque va todo ligado. Dependiendo de tus puntos fuertes, de los débiles del rival, de la posición en pista y de las condiciones externas, deberemos ser capaces de elegir el golpe adecuado en cada ocasión.

Puede que tu mejor golpe sea el globo, pero va y ese día estás jugando en un club indoor con el techo muy bajo y, o tocan el techo, o se quedan cortos. Puede que seas más de rematar, pero el rival lee bien la jugada y te los está cazando en la red, y necesitas varias, unas veces rematas y otras haces amagos. Estáis castigando a uno de los rivales en su rincón y, de repente, te da por cambiar y cruzar la bola al rincón contrario, pero tu compañero no se lo espera y le dejas vendido porque el rival le encuentra el paralelo.

Trabaja los puntos siempre con criterio, buscando el mejor golpe para cada ocasión y siempre teniendo en cuenta la posición del compañero. Más de una vez habrás visto una pareja con uno en la red y otro al fondo y, al que se queda atrás, no se le ocurre otra que tirar un globo cruzado y… ¡tatuaje nuevo para su compañero!

Fundamental tener claro cómo vais a jugar y tener los suficientes recursos para poder variar la táctica en función de cómo transcurra el partido. Una buena táctica puede hacerte ganar muchos partidos aunque el rival sea técnicamente mejor que tú. Una buena táctica puede contrarrestar a una técnica mejor, solo hay que identificar con qué tipo de juego podemos hacer daño en cada momento, siempre dentro de nuestras posibilidades, claro.

*Foto de World Padel Tour

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