El grito de alegría y el abrazo entre dos hermanos que lo han compartido todo, ahora también la mayor de las alegrías en el cuadro mixto. Sofia y Pedro Araújo regalaron a Portugal la primera medalla de oro del pádel en los XX Juegos Mediterráneos tras imponerse en una intensa final a los italianos Giulia Dal Pozzo y Marco Cassetta.

La pareja portuguesa se llevó la victoria por 6-2, 3-6 y 6-3, al término de una final de dos horas disputada en una Pista Central del Parco del Mediterraneo llena para la jornada decisiva. Italia se quedó con la medalla de plata, mientras que los hermanos Araújo celebraron un triunfo histórico para Portugal.

Una final resuelta en el tercer set

Sofía y Pedro Araújo comenzaron el partido con autoridad y se adjudicaron el primer set por 6-2. Sin embargo, Dal Pozzo y Cassetta reaccionaron en la segunda manga, cambiaron el ritmo del encuentro y consiguieron igualar la final.

Todo quedó por decidir en el tercer set. Con el marcador en un delicado momento para los portugueses, Italia se colocó con ventaja de 3-2 y dispuso de un Star Point que podía haber situado el 4-2 en el marcador. Pero un smash demasiado largo de Cassetta cambió el rumbo del partido.

Los hermanos Araújo aprovecharon la oportunidad, recuperaron la iniciativa y encontraron la ventaja decisiva para cerrar el encuentro por 6-3 y conquistar la medalla de oro.

«Es aún más especial porque tengo a mi hermano a mi lado»

Para Sofía, número 8 del Ranking FIP, la medalla tuvo un significado todavía mayor después de una jornada que había comenzado con la derrota en el partido por el bronce del cuadro femenino.

«Ha sido una victoria muy difícil. Sin duda ha sido un partido muy complicado y estamos enormemente orgullosos de haber ganado esta medalla. Es aún más especial porque tengo a mi hermano a mi lado. Creo que estar tan unidos ha sido fundamental, especialmente después de mi partido de esta mañana. Hemos conseguido nuestro objetivo y eso era lo más importante», explicó Sofía.

El oro tiene un valor especial no solo por haber llegado en familia, sino también por representar a Portugal. Pedro, conocido como ‘Peu’, destacó precisamente la importancia de defender los colores de su país.

«Siempre he dicho que jugar por tu país es el punto más alto en la carrera de un deportista. Son siempre las mejores semanas y poder representar a tanta gente es un placer enorme, un orgullo enorme. Poder hacerlo junto a mi hermana es algo muy difícil de igualar».

El apoyo entre hermanos, clave para conquistar el oro

La capacidad de apoyarse mutuamente fue uno de los factores decisivos en los momentos más delicados de la final.

«Sabíamos desde el principio que sería un torneo complicado y que probablemente la final sería contra ellos», explicó Pedro. «Empezamos muy bien, pero sabíamos que sería un partido difícil. En el tercer set, en un momento dado, la situación se complicó, pero conseguimos resistir físicamente y, sobre todo, mentalmente. Conseguimos apoyarnos mutuamente».

Y así, entre abrazos, gritos de alegría y una celebración compartida en familia, Sofía y Pedro Araújo escribieron su propio capítulo en la historia del pádel y de los Juegos Mediterráneos, conquistando para Portugal una medalla de oro que difícilmente olvidarán.

*Foto de PADELFIP

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