Arturo Coello hacía un resumen en su canal de YouTube de la temporada 2024, en la que por segundo año consecutivo acaba como número uno junto a Agustín Tapia.

«Empezamos el año con un problema en el hombro que he tenido que arrastrar toda la pretemporada. Sufrí un golpe en el hombro durante las vacaciones y eso me hizo empezar más tarde la pretemporada que el resto de jugadores. Me ha hecho crecer como jugador en otros aspectos«.

Una de las claves de acabar dos temporadas seguidas en lo más alto del ranking es la conexión entre Arturo y Agus: «Agustín es un descubrimiento. Más allá de los resultados, hemos creado una confianza y un respeto muy grande. Tenemos mucho feeling. En este segundo año hemos evolucionado más en esa conexión y nos hemos entendido más. Sabemos lo que cada uno necesita y en qué momento. Sabemos darnos nuestros espacios cuando lo necesitamos. Sabemos apoyarnos cuando uno de los dos está mal y, sobre todo, mirarnos a la cara y decirnos las verdades. El día que Agus y yo dejemos de jugar juntos, ojalá lo más tarde posible, él siempre tendrá un hueco en mi corazón«.

Con la irrupción de la dupla formada por Ale Galán y Fede Chingotto los número uno sufrieron: «La temporada venía muy igualada. Nosotros les ganábamos un partido, ellos (Galán y Chingotto) otro. En Roma jugamos de menos a más, pero nunca llegamos a encontrarnos bien. Yo tenía algo dentro que sabía que no estaba preparado en ese torneo mentalmente. Con las ganas y el empuje que le pusimos llegamos a la final y ahí topamos con un Ale y un Chingo muy preparados, a un nivel muy alto. En año y medio veía por primera vez un rival muy fuerte que nos podía levantar el título de número uno y eso me hizo dudar un poco de todo, de mí, de mi juego. Sin mucho tiempo nos tocó ir a Génova y creo que ese fue el punto de inflexión de la temporada».

«Cuando perdimos en la final de Génova por un doble 6-1 en 42 minutos de partido, por decirlo de alguna forma, no hubo partido, nos volaron. Llegué al vestuario destrozado porque veía que cada vez era más real que la temporada se podía escapar y que el esfuerzo que estábamos haciendo no estaba sirviendo para poder llevar la pareja hacia donde queríamos, el número uno. Tuve una conversación con mi novia en la que me dijo que: sé cuándo hacéis las cosas bien y aquí no se están haciendo las cosas bien. Eso fue un jarrón de agua fría, me despertó, me abrió los ojos. Esa misma noche me junté con Nacho Gustavo. Les dije que las cosas no estaban yendo bien y que yo tengo que hacer un cambio porque veo que no estoy terminando de explotar mi juego

«En Málaga hice un gran esfuerzo para llegar a la final. Esa semana deseaba que Ale y Chingo llegaran a la final, porque quería revertir esa situación antes de irnos al parón de verano. Llegamos a la final y ese fue el punto de inflexión mental mío y me dio una bocanada de oxigeno tremenda para ir al verano con otras sensaciones. Ganamos un partido muy serio. Venían de ganarnos por 6-1 6-1 y eso fue como dar un golpe en la mesa de decir: Bueno, estamos y después del verano veremos que pasa‘”.

En Málaga comenzaron una racha que les llevaría hasta los nueve títulos consecutivos. Tras el parón veraniego se veía una imagen arrolladora de Agustín Tapia y Arturo Coello: «Desde Madrid noté que Agus iba a tirar de mí si yo no estaba y viceversa. En Málaga cercioramos que estábamos y, ahora, demostramos de verdad que hemos venido a pelear por todo«.

Esa racha les permitió certificar su número uno en México faltando aún dos torneos en el calendario: «Al certificar en México acabar el año como números uno se vinieron muchas cosas a la cabeza. Liberación de una presión muy grande que teníamos durante todo el año y de un objetivo muy ambicioso, que lo habíamos vuelto a lograr, y la tranquilidad de que ya está conseguido y solo queda disfrutar».

«Tras asegurar el número uno quedaba otro objetivo, mantener la racha de victorias el mayor tiempo posible, que es algo bonito y que queremos darle valor». Arturo Coello terminaba el año como número uno junto a Agustín Tapia y solo verían cortada su racha de victorias en la final del Premier Padel Finals, en la que caían ante Jon Sanz y Coki Nieto, dejando la racha en 47 victorias y 9 títulos consecutivos.

*Foto de Premier Padel

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