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En estas fechas con mucha gente de vacaciones y mucho tiempo libre es momento de probar cosas nuevas, y seguro que más de uno, tiene algún amigo que no para de decirle que se anime a jugar a pádel y te dices, ¿por qué no? De hecho, la mayoría empezamos jugando a pádel porque un “pesado” no paraba de invitarnos a jugar y, para que se callara, acababas aceptando.

Para empezar a jugar a pádel hace falta muy poco, pero siempre es bueno recordarlo para no empezar con mal pie.

El material de pádel

Para jugar a pádel, evidentemente, es necesario una pala de pádel. Los primeros partidos en los que vas a jugar con tus amigos, normalmente, estos tendrán alguna de sobra y te la dejarán. Es tontería comprarse una pala de primeras cuando aún no sabes si te va a gustar el pádel y si vas a volver a jugar. Así que, de primeras, no necesitas más que la pala que te dejen.

Una vez ya ves si te engancha o no el pádel, es momento de comprarte tu propia pala. Que te gusta, pues cómprate una pala facilona para empezar. No tienes porqué dejarte un dineral, con una pala barata, de formato redondo, balance bajo, mucho punto dulce, ligera y algo blanda con la que tener mucho control, te valdrá. Lo que buscamos es una pala con la que podamos, o que nos ayude a, pasar mucha bola sin frustrarnos. Estamos empezando y lo último que necesitamos es complicarnos la vida, cuando vayamos mejorando ya iremos buscando una pala con otras características.

El segundo punto clave, incluso más importante que la pala cuando empezamos a jugar, es el calzado. Que te dejen una pala para empezar a jugar es relativamente sencillo, pero el calzado ya es otro cantar. Tampoco vamos a empezar y nos vamos a comprar las zapatillas más caras aunque, si hay un punto donde por lo menos yo no ahorraría en gastos, es en el calzado.

Una mala elección de pala puede causar una lesión, por eso empezamos por algo sencillo. Lo mismo pasa con una mala elección de calzado.

Lo ideal sería usar calzado específico de pádel, y seguro que hay mucha gente que cuando comenzó ya iba preparado. De hecho, hay calzado específico de pádel por precios muy económicos con el que jugar mientras ves si el pádel se va a convertir en parte de tu vida. Pero, otros tantos, la primera vez que pisan una pista van con una mano delante y otra detrás. ¿Quién no fue a su primer partido con unas zapatillas de running que tenía por su casa? Hay que ir con cuidado con este tema y tratar de usar por lo menos calzado de tenis, que es bastante similar al de pádel, y que sea cómodo, ya que con otro tipo de calzados podemos acabar mal.

Busca un compañero

Es cierto que en el pádel también hay pistas individuales pero, por lo general, jugaremos en pareja. Lo ideal cuando empezamos a jugar, es hacerlo junto a alguien que ya tenga algo de experiencia y que nos pueda guiar en nuestros primeros pasos en el pádel. De esa forma, con su ayuda, podremos aprender de forma más rápida y no nos sintamos tan perdidos en la pista.

Al principio será complicado, pero el objetivo debe ser compenetrarse con el compañero, para lo que hará falta mantener una comunicación constante durante el partido.

Elige lado

Una vez que hayas elegido compañero, hay que elegir el lado de la pista en el que vas a jugar, en el drive o en el revés. Si eres zurdo es fácil, a la derecha, si no, ya es más complicado. Lo suyo sería que si juegas con alguien con experiencia sea él quien juegue en el revés, mientras que tú te sitúes en el drive, siendo tu compañero el que abarque más pista.

Si ninguno de los dos ha jugado mucho, podéis optar por situaros en el lado donde más cómodos os sintáis, o probando ambos lados para ver cómo encajáis mejor.

Calentamiento

Pese a que sea una pachanga, no hayas jugado en tu vida y te vayas a mover poco, es importante calentar un poco antes del partido, así te irás acostumbrando para el futuro, cuando juegues de forma más habitual y a mayor ritmo. No querrás lesionarte ya en tu primer partido, ¿no?

La comodidad de la pala de pádel

El partido

No te compliques, juega fácil, acabas de empezar y esto se trata de que te vayas acostumbrando a la pista, en especial a las paredes, que suele ser lo que se le atraganta a la gente cuando comienza a jugar al pádel.

Para empezar a jugar lo ideal es usar una empuñadura continental o de martillo y realizar golpes planos. Como decía, juega fácil, no te compliques intentando hacer golpes con efecto, todo eso ya vendrá más adelante.

Si fallas no pasa nada, en este deporte vas a fallar muchas bolas, lo importante es que sepas porqué has fallado y pases página rápido. Diviértete y no te frustres por tonterías.

En los primeros partidos se trata de que te diviertas, es una toma de contacto. Empieza jugando desde el fondo de la pista, marcándote un objetivo sencillo, aunque de primeras no lo parezca, pasar mucha bola. Cuando te encuentres cómodo en el fondo de la pista, sin contar las paredes con las que aún te costará tiempo hacerte, pasa a la red.

Progresión en el juego

Si más allá de jugar con los amigos, pretendes jugar torneos, quizás te convenga buscar un monitor que te ayude a mejorar en tu juego, corregir tics, la colocación en pista.. pero no te conformes con alguien que simplemente te tire bolas. Un monitor debe corregirte cuando lo hagas mal y, más allá de tirarte bolas, realice ejercicios destinados a la colocación en pista, que es tan importante como tener una buena técnica.

Tan importante es la táctica como la técnica pero, para empezar, repito, no te compliques. Busca divertirte, tratar de pasar cada vez más bola y de compenetrarte con tu compañero.

Cuando veas que vas subiendo el nivel puedes seguir dando pasos, buscando una pala que te aporte más cosas a tu juego, buscando direccionar tus golpeos, aprendiendo a posicionarte en la pista… cosas que, o bien puedes aprender con un monitor, o con tutoriales como los que puedes encontrar en los canales de YouTube de Manu Martín, Hugo Cases, Ramiro Choya… pero cada cosa a su tiempo, diviértete, ten paciencia y no te compliques.

*Foto de World Padel Tour

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