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En ocasiones nuestro mayor rival en la pista de pádel es uno mismo pero, de normal, el rival lo tenemos delante de nosotros, o así debería ser.

Al rival nunca hay que infravalorarlo, ni tampoco sobrevalorarlo. Si falla una bola es malo, si lo mete todo es Dios. Ni blanco ni negro. Puede que falle porque estamos haciendo las cosas bien y puede que lo meta todo porque no le estamos haciendo daño. No siempre vas a fallar o ganar un punto por ti, el rival también juega.

¿Que hay rivales buenos y rivales malos? Desde luego, y cualquiera de los dos tipos te pueden ganar. Como decía, igual que el rival puede fallar/acertar porque tú estés haciendo las cosas bien/mal, lo mismo puede pasar en sentido contrario. Tenga el nivel que tenga, es importante estudiarle para poder sacar ventaja, ya sabes, la información es poder.

Analiza el juego del rival

Cuando eres un principiante, pasar la bola dos/tres veces por punto ya es un logro, no estás para ponerte a ver lo que hace el rival. Cuando ya progresas en tu juego, es importante analizar al rival para poder afrontar con las máximas garantías el partido.

El peloteo

Es importante fijarse qué hace el rival en el peloteo, pero no es lo más importante. ¿Por qué? Hay gente que el peloteo se lo toma ya como una final y te enseñan ya todas sus cartas, pudiendo hacer tú ya las debidas valoraciones. Esto no es lo normal, o no debería serlo, ya que en el peloteo lo que pretendemos es entrar en calor e ir adaptándonos a las condiciones de la pista e ir soltando el brazo de menos a más. De hecho, hay gente que pelotea fatal, o bien a propósito para que tú no cojas ritmo o por no mostrarte sus puntos fuertes, o bien por no saber pelotear en paralelo, algo que pasa más de lo que parece.

Es muy normal que el rival haga un mal peloteo y tu compañero te diga, “son muy malos”. No te confíes, aún no es el momento de valoraciones. En el peloteo mejor céntrate en entrar en calor para no empezar mal lo que de verdad importa, el partido.

Los primeros juegos

Aquí es donde de verdad vas a tener que hacer el trabajo de campo. Los primeros juegos son fundamentales para estudiar al rival y, si es necesario, cambiar nuestra estrategia. En ocasiones, por superioridad, podremos hacer nuestro juego sin problemas, en otras ocasiones, deberemos adaptarnos al rival si queremos ganar.

Hay algo que ya deberías saber del peloteo pero lo mismo no te has fijado. Es un detalle grosero, pero creo que a la mayoría nos ha pasado alguna vez, sobre todo a los despistados, de estar ya un rato jugando y ver que no le haces daño a un rival con tus golpes y decir, “¡pero si es zurdo!”. Evidentemente, si hay un zurdo en la pista la cosa cambia, ya que deberemos cambiar la dirección de nuestros golpes para hacerle daño. Parece una tontería pero no todo el mundo es consciente a las primeras de cambio de estar jugando contra un zurdo. ¡Fíjate bien!

Desde los primeros puntos vamos a poder comprobar si tienen una buena compenetración como pareja. Como ya deberías saber, los primeros puntos del partido, además de para analizar al rival, son una prolongación del peloteo. En los primeros pasos del partido debemos ganar confianza en nuestros golpes, por lo que lo mejor es jugar fácil y seguro. Por eso es bueno ir probando al rival, por ejemplo, con bolas al medio, a ver si tienen claro quién debe ir a por la bola o si, por el contrario, dudan. Si dudan, ahí tienes un filón del que sacar mucho provecho.

Otra de las cosas que debemos analizar es dónde falla el rival. Tenemos que ver dónde le podemos hacer daño y qué golpes debemos evitar que el rival haga. Si hay uno de los dos que remata todos nuestros globos, y lo hace bien, buscaremos jugarle por abajo y tirar los globos al compañero.

Si son de moverse poco por la pista, buscaremos variar la profundidad y dirección de los golpes para que se muevan y podamos abrir huecos.

Hay rivales que técnicamente son muy completos pero mentalmente son débiles y, a poco que le aguantes un peloteo, se la va a jugar. Si jugamos a forzar su error, él solo se va a ir del partido.

La información es poder

Por muy bueno que sea el rival, siempre va a tener un punto débil que nos va a permitir, por lo menos, pelear por la victoria. Luego podremos ganar o perder porque, igual que nosotros analizamos al rival, ellos harán lo mismo con nosotros. Hay partidos que son una lucha de estrategas y que se van a definir por pequeños detalles.

Analiza bien el juego del rival para poder sacar la mayor ventaja posible. La información que saques de ahí puede ser la que marque la diferencia entre ganar o perder.

*Foto de World Padel Tour

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